Coyolxauhqui
es la diosa de la luna.
Ella era
hija de la diosa de la tierra: Coatlicue, y la hermana del teotl
Huitzilopochtli, el teotl del sol.
Coyolxauhqui
animó a sus cuatrocientos hermanos o Centzon Huitznaoa a matar a su madre
porque la creía deshonrada.
Entonces
Coatlicue di6 a luz a Huitziloposhtli cuando una bola de plumas cay6 en el
templo donde se encontraba barriendo y la toc6.
Huitziloposhtli
Sali6o de su madre adulto y completamente armado y la salv6.
Coatlicue
lamentaba tanta violencia.
Entonces
Huitziloposhtli le cort6 la cabeza a su hermana y la tir6 al cielo donde se
convirti6 en la Luna.
Diversas
definiciones: a._ Campanas doradas, b._La que se pinta en las mejillas
cascabeles c._ La de los cascabeles en las mejillas.
El monolito
de la teoyotl
Coyolxauhqui fue descubierta para nuestro parecer por
trabajadores de la compañía de luz una madrugada de febrero de 1978.
A
continuación un fragmento de bellísima prosa en la que el autor mexicano
Gonzalo Celorio (1982) descubre su encuentro con esta pieza deslumbrante:
Al pie de las alfambras abismales
del teocalli, yace, desmembrada, Coyolxauhqui, la que se pinta con cascabeles
las mejillas. Desnudas las crestas de
sus huesos; esparcidos sus brazos y sus piernas, como aspas de rehilete, en la
luna cumplida que tiene por lindero y por mortaja; dislocada la cabeza, roto el
cuello como fauces feroces: dentado.
No con la
vista, si no con el rostro, Coyolxauhqui mira, pálida y menguante, al nuevo
Sol: Huitziloposhtli, su hermano y victimario, escalado en la cúspide del
templo. Los crótalos sin fin que le anudan codos y rodillas y el tzontecomatl
que la cierra la cintura son herencia de su madre Coatlicue, la que viste falda
de serpientes.
La madre de
Coyolxauhqui y de los Centzon Huitznaoa las cuatrocientas, las innumerables
estrellas del país azul, barría el teocalli en Coatepec, cerca de Tula, cuando
descubrió un copo de plumas, en el aire suspendido. Lo guardo en su seno y el
vuelo del colibrí desapareció tras haberla fecundado. Al advertir la gravidez
de su madre, Coyolxauhqui, ignorante o incrédula de la energía de aquellas
plumas, se propuso castigar el deshonor. Acudieron en su ayuda los Centzon
Huitznaoa, sus cuatrocientos hermanos, para dar muerte a la que viste falda de
serpientes.
Pero he aquí,
armado con todas sus armas, serpiente de fuego y escudo refulgente, encendido
el rostro, pintado de azul brazos y muslos, naci6 Huitzilopochtli de las
entrañas de Coatlicue, y en el acto arremeti6 contra los agresores de su madre.
Despeñ6 de
lo alto de la sierra a su hermana Coyolxauhqui, la que se pinta con cascabeles
las mejillas, y persigui6 a los Centzon Huitznaoa, sus cuatrocientos hermanos
del sur, hasta Huitzlampa, donde los hizo morder el polvo de la tierra.
Decapitada
Coyolxauhqui; apagados los Centzon Huitznaoa, amanece.
Huitziloposhtli,
el joven guerrero,
el que obra arriba, va andando su camino.
el que obra arriba, va andando su camino.
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